Mª Ángeles Tejada
Cuando se piensa en las cualidades de una o un líder, a menudo se recurre a su visión y la solidez de su carácter, esa habilidad innata que permite “arrastrar” a las personas por afinidad: la capacidad de organización. O mejor dicho, la competencia numérica que te lleva a conocer a las personas del equipo y contribuir a que cada una de ellas descubra su propio talento, y cómo no, la asunción de riesgos de forma que cada cual conozca perfectamente su objetivo.
Ricardo Rabella
Iba yo el otro día paseando tranquilamente por la ciudad cuando descubrí que uno de los rótulos adosados a la pared, junto a un portal donde se dan a conocer los despachos profesionales sitos en la finca, uno que me sorprendió: “Gestión del talento”...